MARE DE DEU

Categoría
2022, Residencial
Sobre Este Proyecto

MARE DE DEU

Barcelona

Reforma integral 


Proyecto, dirección y gestión de obra 

Año: 2022

Superficie: 120 m2 + 100 m2 de terrazas y jardin

Fotografía: Valentín Hincû

 

La casa está situada en las faldas de Vallcarca i Penitents, perteneciente al distrito de Gracia. La zona se caracteriza por calles empinadas, que conducen a casas que se asientan en lo alto de la ciudad y disfrutan de vistas lejanas de Collserola y del Mediterraneo. Esta zona cuenta con buenas conexiones de transporte con el centro de Barcelona. Sin embargo, por su emplazamiento y una densidad menor en el tejido urbano, cuando estamos en ella nos sentimos alejados del ajetreo y el bullicio del centro.

Se trata de una tipología particular, a caballo entre vivienda adosada y bloque plurifamiliar de huella pequeña y escasas unidades habitacionales, lo que le confiere intimidad al jardín de la casa, que la rodea en forma de L

El resultado de la reforma es una vivienda que responde a las necesidades funcionales de los nuevos propietarios. Las múltiples vistas sobre el jardín, así como sus vistas interiores, se han maximizado, enriqueciendo la relación entre la secuencia de espacios a lo largo de la casa.

 

No hicimos ningún cambio en el número de habitaciones de la casa, pero eliminamos los pasillos secundarios y las conexiones entre las diferentes habitaciones. Esto nos permitió ampliar sustancialmente el espacio común. Con la incorporación de la cocina al resto de las zonas de estancia se mejoró la penetración de la luz natural y las vistas transversales interiores.

En la planta superior se reconfiguraron y actualizaron los baños. En el dormitorio principal se mantuvo la organización general de los espacios, sin embargo, antiguas puertas de madera natural restaurada y revoques de arcilla en cabeceros de la cama, enriquecen la experiencia.

Se ha puesto especial atención a la materialidad, partiendo de la paleta cromática preferida por los propietarios, pero buscando materiales higroscópicos, poco procesados, y naturales, poniendo así especial interés la calidad del aire interior y en las sensaciones que genera cada material, consiguiendo atmósferas vívidas que nos permiten “estar” en la casa con los cinco sentidos. Porque un espacio no se experimenta con una serie de imágenes visuales, sino en la presencia material y sensorial de sus luces y sombras, sus olores, la humedad, el oxígeno, la textura, el peso, la densidad y la temperatura de los materiales que la componen.