CASA MOOD

Categoría
Residencial
Sobre Este Proyecto

CASA MOOD

EIXAMPLE, BARCELONA

Reforma integral de vivienda, con afectación estructural.


Proyecto, dirección y gestión de obra

Año: 2019

Superfície: 130 m2

Casa MOOD se encuentra en un edificio de principios del siglo XX, ubicado en una vía muy concurrida de entrada a la ciudad de Barcelona.
Su triturado compartimentado interior, resultado del sistema constructivo y el estilo de vida de principios de siglo, resultaba cada vez menos funcional  para la cotidianidad de sus habitantes: los espacios más usados durante las horas de sol: cocina, comedor diario y estudio; no recibían luz natural. Todos ellos se articulaban en torno a patios interiores, pequeños y oscuros, por lo que los integrantes de casa MOOD, casi no veían la luz del día. Por otra parte, no existía vinculación entre comedor diario y salón, por lo que este último solo entraba en “escena” ante celebraciones puntuales.
Ante la falta de una habitación de servicio y espacios de guardado, sumado a la deficiente iluminación, el estudio interior funcionaba cotidianamente como habitación de servicio y trastero.A esto se sumaba la deficiente instalación de clima, cuya máquina interior situada en falso techo del baño en suite, daba como resultado un dormitorio principal poco confortable: ruidoso y mal aislado térmicamente, era imposible conciliar el sueño en verano. Más a más, los circuitos del clima, discurrían por falsos techos de varios ambientes, que perdían toda su esbeltez original.
Para terminar, era imprescindible preparar la casa para la posible necesidad de recibir a un integrante en silla de ruedas. Una casa adaptada suponía por tanto, una de los mayores desafíos en la reestructuración de casa MOOD.


Así las cosas, el proyecto suponía un gran reto: se trataba de reubicar el programa de una vivienda unifamiliar con exigentes requisitos, en un rígido edificio plurifamiliar, ya que la estructura de muros portantes en una planta primera, hacía inviable el derribo de muros portantes.
Sin embargo, la distribución de la casa debía cambiar por completo.
-Teníamos que integrar la zona de día (cocina, salón, comedor) oxigenarla y abrirla a la fachada principal, sin olvidarnos de la zona de estudio.
-Las circulaciones (al menos en zona de día y habitación en suite) debían ser “adaptadas”, es decir, de más de 90 cm de anchura, sin desniveles y con radios de giros de 1,20m.
-Sentíamos la obligación “moral” de recuperar la altura original, para devolver al piso la elegancia y esbeltez perdidas. Sin embargo, los múltiples requisitos de instalaciones pretendidas por los propietarios (AA, calefacción, SAI, descalcificador, ósmosis inversa, pantalla, proyector, audio, router con múltiples líneas de internet) ponían las cosas al filo de lo imposible. Haciendo encaje de bolillos, contando con la confianza de los propietarios y la buena predisposición de los instaladores, podemos dar por cumplido el objetivo.
Siguiendo estas premisas, mantuvimos los muros portantes intactos, sin renunciar por ello a una redistribución funcional de las estancias. En la búsqueda de una zona de día abierta, integrada y bien iluminada, dispusimos cocina comedor salón orientada a la fachada.  En uno de sus extremos (glorieta), vinculado pero independiente, resolvimos con mobiliario a medida,  un escritorio con capacidad para los dos integrantes de la pareja, desde donde se ve el follaje de los frondosos árboles de la calle.
Esta actuación proporciona un espacio de cocina-comedor flexible y abierto a un par de configuraciones domésticas:
-la mesa apoyada sobre la isla, resuelve la cotidianeidad de una familia de cuatro integrantes, y deja mucho aire para circular
-la mesa girada y extendida resuelve las necesidades de comidas familiares, con capacidad para hasta 14 comensales.
Un banco de madera + una lámpara suspendida flexible sobre la mesa + puerta plegable que desaparece cuando está abierta + sofá con respaldo cambiable, completan la funcionalidad de esta zona.
La correcta disposición de todos estos elementos da como resultado una zona de día con gran  riqueza visual entre las diferentes funciones, a la vez que permite zonificar los usos sin utilizar más partición interior que una puerta de hierro y cristal, que se pliega por completo cuando la situación lo requiere.
El antiguo estudio lo convertimos en lavadero-despensa, dando respuesta a la petición del propietario de tener tanto espacio de almacenamiento como fuera posible.
La antigua cocina, la partimos en dos, convirtiéndola en baño en suite y habitación de servicio. De esta manera fue posible resolver un baño en suite que podrá convertirse en “adaptado” con tan solo quitar la mampara de la ducha.
Al dormitorio principal se añaden los metros del antiguo baño en suite, proporcionando una solución de vestidor abierto y adaptado, estructurado a partir de un mueble a medida con el que se resuelve el cabecero de la cama y el armario vestidor.


Los materiales utilizados se reducen a tres: maderas, microcemento y porcelánico. Esta combinación está presente en la totalidad de la vivienda y funciona como hilo conductor del proyecto. El cromatismo utilizado también se reduce a tres: escalas de grises, madera y la utilización puntual de elementos de cobre. El resultado una casa sobria y serena, donde la madera (presente en suelo y muebles a medida) y los cobres destacan como protagonistas de la propuesta.
Con esta intervención, se ha dotado a la vivienda de un óptimo confort termo-acústico y funcional, que permite a la familia propietaria (sobre todo a Celia, que es quien pasa más tiempo en casa) desarrollar su día a día disfrutando de espacios que fluyen sin obstáculos funcionales ni visuales y reciben la luz del sol.