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Descubriendo a Pablo Goldberg

Los juegos infantiles por equipos, siempre empezaban igual: dos capitanes frente a un grupo, eligiendo uno a uno a quienes los acompañarían en la partida. Sin ser plenamente consciente, era capaz de reconocer talentos, pero, sobre todo, actitudes y fortalezas del carácter para escoger a los compañeros con los que afrontar los desafíos.